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Kicillof federaliza el MDF en Avellaneda y se planta ante La Cámpora rumbo a 2027

El gobernador bonaerense cerró el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro en Villa Domínico ante una convocatoria masiva. Rechazó la conducción del PJ "a control remoto", convocó a un frente más amplio que el peronismo solo y dejó una señal clara de proyección nacional hacia 2027 sin lanzar formalmente su candidatura.

"Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa." (C5N)

Axel Kicillof cerró este sábado el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro en la Universidad Tecnológica Nacional de Villa Domínico, Avellaneda, con un discurso de anclaje nacional y una señal inequívoca hacia 2027. No hubo lanzamiento explícito de candidatura. Sí hubo una definición política: el gobernador bonaerense se ofrece como eje de una alternativa al Gobierno nacional y endurece el tono frente a la interna peronista.

La jornada arrancó a la mañana con mesas temáticas sobre trabajo, educación, obra pública, juventudes, seguridad y ciencia. Por la tarde, Kicillof fue el único orador del acto central. La militancia coreó "Axel, presidente" mientras el mandatario planteaba que el desafío del año que viene es "cambiar el rumbo económico" y terminar con lo que describió como una "pesadilla" y una "verdadera catástrofe".

El gobernador bonaerense cerró el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro en Villa Domínico ante una convocatoria masiva. Rechazó la conducción del PJ "a control remoto", convocó a un frente más amplio que el peronismo solo y dejó una señal clara de proyección nacional hacia 2027 sin lanzar formalmente su candidatura.

Señal nacional, sin anuncio formal

El entorno del gobernador insiste en que 2026 es año de construcción y 2027 el de las boletas. Aun así, el mensaje de este sábado dejó poco margen a la ambigüedad. "Cuenten conmigo para que el año que viene la Argentina tenga una alternativa que nos deje terminar con este modelo, pero sobre todo que nos permita empezar una etapa distinta", dijo desde el escenario.

Esa frase, repetida en distintas versiones a lo largo del cierre, funciona como el núcleo del acto: no es un lanzamiento, pero tampoco es solo un plenario provincial. Kicillof habló de recorrer "toda la Patria", de unir provincias en un proyecto común y de construir de abajo hacia arriba. "Después de tanta sospecha, era más simple: las nuevas canciones se componen colectivamente y de abajo para arriba", sintetizó, recuperando la consigna con la que ya había marcado distancia respecto del cristinismo.

Según el propio acto, la convocatoria superó las 30 mil personas llegadas "de todos los rincones del país". Fuentes del espacio hablan de miles de inscriptos a los plenarios previos. Lo concreto es que Avellaneda, territorio histórico de Jorge Ferraresi, fue el escenario elegido para exhibir músculo federal después de meses de recorridas por Tierra del Fuego, Córdoba, Corrientes, Chaco, La Pampa y Misiones.

Contra el "control remoto" y la rosca de cúpula

El tramo más afilado del discurso apuntó a la forma de conducir el peronismo. Kicillof rechazó una construcción del PJ "a control remoto" y descartó que la mayoría para volver al poder surja de "una negociación secreta entre dirigentes, de un acuerdo de las cúpulas ni de una rosca a espaldas de la sociedad". También dijo que "con el peronismo solo no nos va a alcanzar" y convocó a argentinos de distintos espacios, incluso a quienes nunca militaron.

A la vez, reivindicó la historia del movimiento: "El pueblo argentino vivía mejor con Perón, con Néstor y Cristina". Mencionó a Cristina Kirchner como "injustamente presa", pero el marco general fue de autonomía: no se construye "contra nadie del campo popular", aclaró, sino "para el pueblo y para sus necesidades". El efecto político, sin embargo, es el de un desafío abierto a La Cámpora y a Máximo Kirchner, en una semana en la que Mayra Mendoza lo había tildado de "desleal" y de dividir al PJ.

En La Plata la respuesta a esas críticas viene siendo el silencio estratégico. Un ladero resume la línea: eligieron construir por su lado y verán qué pasa el año que viene. La hipótesis de trabajo del MDF es ampliar la base dirigencial antes de cualquier negociación final.

Críticas al Gobierno y lectura de 2027

Kicillof acusó al oficialismo nacional de abandonar a las provincias, de un "superávit trucho" financiado con recursos bonaerenses y de destruir lazos sociales. Cuestionó el contraste entre el discurso por Malvinas y la admiración pública por Margaret Thatcher. "Ni nacionalista ni patriota, Milei es cartón pintado", disparó, ante abucheos de la militancia.

También pidió revisar las experiencias propias que, según dijo, llevaron a muchos jóvenes a votar al actual Presidente. "No sirve culpar a la juventud", planteó, y reclamó pensar qué hizo el propio campo político para llegar hasta acá.

El cierre dejó el mapa claro: el MDF deja de ser solo un sello bonaerense y se ofrece como columna de un frente más amplio. Sin candidatura formal, Kicillof ya habla como pretendiente. La interna con el kirchnerismo duro sigue abierta. Y 2027, por primera vez en mucho tiempo, tiene en Avellaneda una foto federal que el gobernador quiere que se lea en todo el país.

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