Milei habla de 20.000 "terroristas" deportados y los números oficiales no cierran
Milei dijo que este año deportó 20.000 "terroristas" y 10.000 en 2025. Seguridad registra 744 expulsiones y casi 19.000 rechazos de ingreso, sin categoría terrorista. Ferraro pidió informes.

Javier Milei volvió a poner el foco en la seguridad con una cifra que encendió alarmas políticas y periodísticas. En una entrevista televisiva, el presidente afirmó que este año su Gobierno "deportó 20.000 terroristas" y que en 2025 había echado a otros 10.000. Según su relato, se trata de gente que "se infiltra de otros países para venir a tratar de dinamitar el modelo argentino". La suma da 30.000 personas en dos años bajo esa calificación.
El problema es que los números oficiales no acompañan esa narrativa. El Ministerio de Seguridad registra, en lo que va de 2026, 744 "expulsiones" y 18.947 "incidentes de entrada": personas a las que se les impidió el ingreso por razones legales o administrativas. En ninguna de esas categorías aparece la palabra "terrorista".
Milei dijo que este año deportó 20.000 "terroristas" y 10.000 en 2025. Seguridad registra 744 expulsiones y casi 19.000 rechazos de ingreso, sin categoría terrorista. Ferraro pidió informes.
Qué dicen las estadísticas
El desglose del área de Seguridad, entre diciembre pasado y agosto de 2026, muestra un mapa migratorio muy distinto al que dibujó el Presidente. De los casi 19.000 incidentes de entrada, 8.008 fueron encuadrados como infracciones migratorias —"falso turista", flagrancia o alertas—; 6.298 correspondieron a gente sin documentación habilitante; 4.566 a impedimentos judiciales (capturas, condenas y similares); 42 a residencia cancelada; y 33 a documentación falsa, adulterada o robada.
Una alta fuente oficial explicó que la gran mayoría eran inmigrantes sin papeles a los que se invitó a retirarse. No hay, en esos registros, un casillero que traduzca automáticamente esos rechazos en "terroristas".
La ministra Alejandra Monteoliva, al presentar hace días resultados de controles en Aeroparque, insistió en una línea más acotada: quien tiene antecedentes, documentación irregular o no cumple requisitos no entra; y el extranjero que delinque con orden de expulsión, se va. Ese discurso habla de frontera y de migración, no de una red de 20.000 terroristas deportados en nueve meses.
El contraste con la SIDE
La versión presidencial también choca con lo que dijo hace un mes el jefe de la SIDE, Cristian Auguadra, ante la Comisión Bicameral de Seguimiento de Actividades de Inteligencia. Allí negó que se hubiera registrado alguna amenaza terrorista concreta sobre la Argentina.
En esa misma reunión se mencionó una presunta amenaza de muerte contra tres personas —entre ellas Diego Kravetz, número dos del organismo— atribuida a Hezbollah. Pero Auguadra no avaló el escenario de miles de infiltrados expulsados por terrorismo. El contraste entre el discurso de campaña de Milei y la lectura institucional de inteligencia quedó a la vista.
Pedido de informes en el Congreso
La primera reacción política concreta llegó del diputado Maximiliano Ferraro. El legislador presentó pedidos de acceso a la información pública e informes ante Seguridad y Migraciones. Quiere saber cuántas personas fueron efectivamente expulsadas, cuántas por causales vinculadas al terrorismo, cuántas tienen imputación o condena, y cuántas figuran en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
"Estamos hablando de más de 27 por día en 2025 y casi 74 por día en 2026", calculó Ferraro. Su planteo apunta al núcleo del asunto: si la Casa Rosada va a hablar de decenas de miles de terroristas, tiene que mostrar el respaldo documental y el criterio con el que se usó esa etiqueta.
Desde la izquierda, Nicolás del Caño eligió la ironía y preguntó si la cifra se la había "dicho Conan". Más allá del chiste, el costo político es serio: una afirmación de esa magnitud, sin cifras que la sostengan, alimenta la idea de que el Presidente mezcla control migratorio con amenaza existencial.
Olivos, enemigos y el relato de sitio
En la misma entrevista, Milei habló de amenazas en su contra y de la "militarización" de la Quinta de Olivos: hace dos semanas se trasladaron 15 empleados civiles y la Casa Militar tomó el control de la residencia. "Tengo algunos enemigos pesados en el mundo", dijo, y relativizó a los locales como "de vigésimo quinto orden".
El Gobierno afirma que en las últimas semanas recibió una amenaza de muerte telefónica, sin dar más detalles. Pero esa atmósfera de sitio choca, otra vez, con la negativa de la SIDE a confirmar amenazas concretas contra el Presidente ante el Congreso.
La Ley de Migraciones sí contempla el terrorismo entre las causales que pueden impedir el ingreso o la permanencia. El RePET concentra información sobre personas y entidades vinculadas a esos actos. Lo que falta, por ahora, es el puente entre ese marco legal y los 30.000 "terroristas" que Milei puso sobre la mesa. Mientras ese puente no aparezca, la cifra funciona más como mensaje político que como dato administrativo.

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