El riesgo país trepa a 566 y el mercado se pone en modo electoral
El indicador de JP Morgan cerró en 566 puntos básicos, el máximo en cinco meses. Tasas afuera, menos reservas y la anticipación de la campaña 2027 empujan a los bonos.

El riesgo país argentino cerró en 566 puntos básicos, el nivel más alto en cinco meses, después de nueve ruedas consecutivas al alza. Desde el piso de julio —cerca de 400 puntos— el indicador elaborado por JP Morgan acumula un deterioro cercano al 40% y deja a los bonos soberanos en dólares rindiendo por encima del 10% anual.
La suba no responde a un solo gatillo. En la city y entre analistas se mezclan factores externos, señales domésticas de reservas y, cada vez con más peso, la anticipación política rumbo a 2027.
El indicador de JP Morgan cerró en 566 puntos básicos, el máximo en cinco meses. Tasas afuera, menos reservas y la anticipación de la campaña 2027 empujan a los bonos.
Tasas afuera y menos dólares del Central
El movimiento global ayuda poco. La tasa de los bonos del Tesoro de Estados Unidos se ubicó en niveles no vistos en casi dos décadas y endureció el costo de financiamiento para emergentes. En ese contexto, la deuda argentina se desacopló a la baja: mientras otros papeles de la región apenas cayeron, los Globales y Bonares profundizaron pérdidas de hasta 1,7% en una sola rueda.
En paralelo, el Banco Central frenó el ritmo de acumulación de reservas. En septiembre, las compras diarias rondan los USD 13 millones, lejos del tono más agresivo de meses anteriores. En lo que va del año el stock de compras supera los USD 14.300 millones, pero el mercado interpreta el enfriamiento como una señal de menor holgura cambiaria. Las reservas brutas, además, cayeron unos USD 481 millones hasta cerca de USD 48.933 millones, con una jornada en la que el Central compró apenas USD 6 millones en el mercado libre de cambios.
El trade electoral se adelantó
El dato nuevo es político. Con más de un año para las presidenciales, inversores y consultoras empiezan a poner precio al riesgo de continuidad. Cuando el indicador rozaba los 400 puntos, el mercado le asignaba una probabilidad alta —cercana al 85%— a la reelección de Javier Milei. El achique de ese margen en las mediciones recientes, sumado a la entrada en escena de figuras opositoras, empujó a carteras a reducir exposición.
Justina Gedikian, de Cohen, resume el clima: el mercado ya pide una prima más alta ante la posibilidad de que el año que viene no haya continuidad del Gobierno actual. Fernando Marull, de FMyA, suma que arrancó la campaña —con el gobernador Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner en el centro del tablero— y anticipa meses volátiles. La experiencia de 2019 sigue fresca para tenedores de deuda: nadie quiere repetir aquella evaporación de precios ante un giro político abrupto.
Consultoras como MAP Latam advierten que el adelantamiento no es de calendario sino de actores: oficialismo y oposición ya operan en clave 2027. Eso alarga el período en el que la política económica debe sostener equilibrios con mayor demanda de cobertura, tasas más altas y menos financiamiento disponible.
Tres objetivos que se pisan
El Gobierno enfrenta objetivos que compiten entre sí: acumular reservas ante la volatilidad electoral, seguir bajando la inflación y lograr una recuperación de actividad que se note en empleo, salarios y consumo. La macro muestra orden —desinflación en curso, superávit fiscal—, pero la micro sigue floja. Esa brecha entre el ordenamiento agregado y la vida cotidiana es, para varios analistas, el combustible de la incertidumbre electoral.
La Bolsa porteña ya había perdido alrededor de 13% en agosto. La curva de bonos en dólares muestra un quiebre entre vencimientos previos y posteriores a octubre de 2027, y el dólar futuro incorpora más volatilidad implícita hacia esa fecha.
Primera prueba: San Juan sale a colocar
Hoy el nuevo precio del riesgo enfrenta una prueba concreta: la provincia de San Juan sale a colocar un bono a nueve años en el mercado internacional. El resultado dirá si el castigo a la deuda argentina es una corrección acotada o el inicio de un régimen de tasas más alto y permanente.
En las primeras operaciones de este jueves, algunos Globales ensayaron una tenue recuperación tras ocho ruedas en rojo. Aun así, el indicador se sostiene cerca de los 566 puntos. Con tasas afuera elevadas, menos dólares en el Central y la campaña anticipada, el mercado ya dejó de esperar a 2027 para ajustar precios.

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