ADEPA denunció un "agravio sistemático" del Gobierno al periodismo y pidió reglas para la IA
En su 64ª Asamblea en Tucumán, ADEPA presentó un informe que cuantifica insultos presidenciales a la prensa, cuestiona restricciones de acceso a la Casa Rosada y reclama compensación por el uso de contenidos periodísticos en sistemas de inteligencia artificial.

La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) cerró su 64ª Asamblea Anual en Tucumán con un informe semestral que denuncia lo que define como un "agravio sistemático" del Gobierno nacional hacia el periodismo y reclama nuevas reglas para el uso de contenidos periodísticos por sistemas de inteligencia artificial.
El documento de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, presentado por su titular Daniel Dessein, sostiene que la crítica al periodismo es legítima y necesaria, pero advierte que el agravio y la estigmatización, cuando provienen de altas responsabilidades públicas, deterioran el debate democrático y pueden generar un efecto contagio en el conjunto de la sociedad.
En su 64ª Asamblea en Tucumán, ADEPA presentó un informe que cuantifica insultos presidenciales a la prensa, cuestiona restricciones de acceso a la Casa Rosada y reclama compensación por el uso de contenidos periodísticos en sistemas de inteligencia artificial.
Según el relevamiento de la entidad, solo entre el 17 y el 23 de agosto la cuenta del presidente Javier Milei republicó 335 mensajes contra la prensa. A eso se sumaron 26 publicaciones propias y 21 alusiones despectivas en intervenciones públicas. En esos días fueron señalados por su nombre al menos 16 periodistas y cuestionadas nueve empresas de comunicación, con calificativos como "periodistas corruptos", "ensobrados", "sicarios del micrófono" y "simios con micrófono".
ADEPA, que reúne a más de 180 empresas periodísticas, consideró que esos calificativos incluyeron "expresiones de una violencia inusual para el debate democrático". La entidad subrayó la asimetría de poder: cuando el insulto proviene de la máxima autoridad estatal y se repite de manera sistemática, el episodio deja de ser una disputa entre individuos y se convierte en un problema institucional.
El informe detalla dos episodios recientes. El 25 de agosto, el ministro de Economía, Luis Caputo, reaccionó ante una publicación que consideró falsa y planteó que era necesaria una ley que castigue ese tipo de conductas. El Presidente respaldó públicamente el planteo. ADEPA advirtió que una norma orientada a castigar publicaciones desde el propio poder podría otorgar a las autoridades un margen incompatible con los estándares democráticos de libertad de expresión y generar un fuerte efecto inhibitorio sobre la investigación periodística.
Tres días después, durante una charla ante alumnos de la Escuela ORT en Buenos Aires, Milei volvió a atacar a la prensa. Tras leer un pasaje sobre el mandamiento "no robarás", dijo que "esto le vendría bien a los periodistas" y alentó a los estudiantes a "hacerlo más fuerte" ante el abucheo. Para la entidad, el jefe de Estado no se limitó a cuestionar una cobertura: incentivó a menores a manifestar hostilidad hacia una actividad indispensable para la democracia.
Otro eje del informe son las restricciones de acceso a fuentes oficiales. ADEPA había cuestionado en abril las limitaciones al ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada. Aunque esa prohibición se levantó una semana después, se mantuvieron restricciones para circular dentro del edificio. La entidad recuerda que el acceso de la prensa a las fuentes oficiales hace efectivo el derecho de la ciudadanía a recibir información pública a través de una pluralidad de canales.
En paralelo, el documento valoró fallos judiciales favorables a la libertad de expresión: la revocación de restricciones de contacto impuestas a periodistas en el caso de Claudio Tapia y Pablo Toviggino, el sobreseimiento del periodista Daniel Santoro en la causa vinculada a Marcelo D'Alessio, y la restitución de cuentas digitales del periodista Alejandro Pueblas.
El segundo gran eje de la asamblea fue la inteligencia artificial. ADEPA reclamó que las plataformas tecnológicas compensen a los medios creadores de la información que alimenta esos sistemas, tanto en propiedad intelectual como en reconocimiento económico. "La protección de la propiedad intelectual no es un obstáculo negociable, sino un pilar fundamental para la supervivencia del ecosistema mediático", sostuvo la entidad, al alertar que el entrenamiento de modelos de lenguaje con contenidos protegidos sin compensación amenaza la viabilidad económica de la prensa.
En sus conclusiones, ADEPA remarcó que no corresponde pedir silencio a los funcionarios, sino que ejerzan su derecho a expresarse dentro de las reglas del sistema republicano. Señaló que la respuesta a los errores del periodismo no puede ser una verdad oficial, una ley destinada a castigar publicaciones, la restricción del acceso a las fuentes ni la inducción al desprecio social hacia quienes informan. El foro contó con la presencia de emisarios del Gobierno nacional, entre ellos el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández.

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